Mibong: el sudeste asiático en la Condesa.

Por Liliana Muñeton
@lucha_maranon

Una de las razones por las qué estoy infatuada con el DF, mi ciudad natal, es la amplia variedad de cocinas de diferentes partes del globo de la que podemos echar mano los capitalinos. No siempre fue así. El interés por las culturas de otros lugares del planeta es una moda reciente. Hasta hace 15 años, sólo se podían encontrar restaurantes chinos (en abundancia y hasta de diferentes subtipos), sobrevalorados y sobrepreciados restaurantes franceses, los clásicos italianos y argentinos y alguno que otro restaurante japonés esparcido por la ciudad.

Actualmente tenemos más opciones: comida alemana, inglesa, peruana, griega y hasta africana…pero, por alguna causa los restaurantes de comida tailandesa tan socorridos por el “gringo” flojo que pide take out, no habían pegado en México o más bien, nadie se había atrevido a montar un local de comida thai hasta hace algunos años.

Mibong fue de los pioneros hace 14 años, y se aventaron también con la cocina  vietamita y malaya. Este pequeño restaurant en la Condesa, no sólo ofrece una propuesta gastronómica, sino también de concepto, al representar una especie de diner o merendero kitsch-moderno e incluyendo por supuesto, detalles asiáticos como peceras, lámparas de papel, espejos hexagonales etc.

Local 1
Vista del local. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)

En cuanto a la comida la oferta es amplia. Entradas, ensaladas, sopas y platos fuertes de Vietnam, Tailandia y Malasia, clasificados por nivel de picor. Además cuenta con una carta de postres, que es pequeña pero adecuada. En la mesa, se observan diversos condimentos asiáticos como sriracha, y salsa de soya. Además, como botana sirven frituras de arroz y diversas salsas para acompañarlos. Recomiendo la de pescado y la de cacahuate.

Frituras de arroz y diferentes salsas como acompañante. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Frituras de arroz y diferentes salsas como acompañante.
(Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Bahn pho
Bahn Pho. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)

En ésta, mi primera visita de muchas por venir, decidí pedir platillos de Tailandia. Para empezar pedí la sopa Bahn Pho, una sopa clara que consta de un delicioso y perfumado caldito con notas de jengibre y anís, en el que vienen sumergidos fideos de arroz, cebollín y delgadas lajas de res, apenas cocidas por el mismo caldo hirviendo. Se incluyen aparte germen de soya y hojas de menta para complementar el plato al gusto del comensal.

Bahn Pho. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Bahn Pho.
(Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Pad Med Mamuang. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Pad Med Mamuang.
(Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015

Todos los platos fuertes tienen la opción de elegir entre diferentes proteínas (pollo, res, cerdo, pescado o camarones) y para los vegetarianos mezcla de verduras o tofu. Para continuar, ordené el Pad Med Mamuang y elegí el pollo como proteína. El Pad Med consta de una deliciosa salsa agripicante oscura que acompaña a la proteína junto con cebollas de cambray y nueces de la india. Se puede elegir como guarnición arroz jazmín o fideos. Yo elegí el arroz. Las guarniciones equilibran los intensos sabores de los guisos.

Las bebidas merecen párrafo y mención aparte. Preparan diversas recetas según la temporada y disponibilidad de la materia prima. Durante mi visita, pude disfrutar de una deliciosa agua de piña con coco, que es fresca y ligera.  También pedí una limonada con jengibre. Las bebidas son refrescantes y nada empalagosas, por lo que maridan bien con los intensos sabores de los platillos.

Agua de piña y coco. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Agua de piña y coco.
(Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)

Para cerrar, pedí la tarta de té verde. Dicha tarta consta de una costra de galletas dulces, rellena de un mousse de té verde con un discreto toque ácido y hojas de menta fresca por encima, que viene muy bien para redondear la comida. También cuentan con otras opciones de postres como el sticky rice, un arroz con leche de coco así como diversos panes y helados.

Tarta de té verde. (Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)
Tarta de té verde.
(Foto por: Liliana Muñetón, Ene. 2015)

Para concluir, aclaro que nunca he visitado Tailandia, Vietnam o Malasia. No soy una experta en cocina asiática y por tanto no podría hacer una comparación objetiva de la cocina nativa y lo que se sirve en Mibong. Sin embargo, puedo decir que me fuí del lugar con un grato sabor de boca y con ganas de volver pronto. Recomendaría el lugar para una cena de pareja, con amigos e incluso para botanear y “echar” algunos tragos, ya que el ambiente del restaurante y la selección musical se prestan para dichos efectos.

Mibong
Campeche 396, Colonia Condesa. Entre Atlixco y Tamaulipas.
Teléfono: 52112078 (Servicio a Domicilio)
Horario: Lun. a Dom. de 13:00 pm a 1:00am
Consumo aproximado: $200-$300
Sitio web: http://www.mibong.com

Anuncios

Recorrido gastronómico por Mazunte y playas aledañas en Oaxaca.

Por Liliana Muñetón

@lucha_maranon

Durante el puente del 20 de noviembre, y aprovechando el Festival Internacional de Jazz Mazunte 2014, viajé a las hermosas playas de Oaxaca. Llegué primero a Mazunte, una playa localizada a 65km al suroeste de Puerto Escondido, ubicada en el municipio de Santa Maria Tonameca.

Mazunte, es una playa caracterizada por la amplia afluencia de turismo joven, con una proporción significativa de turistas extranjeros, principalmente de origen europeo, muchos de los cuales llegaron para ya no irse y establecieron restaurantes y posadas en la zona. Asimismo, en la región la normativa para la construcción y funcionamiento de hoteles y hostales tiene como prioridad la sustentabilidad ambiental. Este crisol de características y personajes, hacen de Mazunte un excelente y original destino turístico.

Mazunte. Sta. Maria Tonameca, Oax.  (Foto por: Liliana Muñetón, Nov. 2014)
Mazunte. Sta. Maria Tonameca, Oax.
(Foto por: Liliana Muñetón, Nov. 2014)

Pero entremos en materia, que este blog es de comida y no de turismo. El primer dia, cenamos en un lugar llamado Siddhartha, un local acondicionado con toques minimalistas, mesas de madera envejecida, iluminación con velas y terraza con vista a la playa. Un restaurante definitivante halagador a la vista y apto para echar el drink o el becho-abacho con vista a la playa, pero no más. El menú promete mucho, pero en la ejecución, los platos son desabridos, por decir lo menos. Ignoro si en este espíritu de naturalidad y alimentacion zen obviaron a propósito la sal y los condimentos, pero, definitivamente, no lo recomendaría para comer. Los tragos por otro lado estan a buen precio, los cocteles son estándar (ni fú, ni fá) y cuentan con algunas promociones y descuentos por la noche. Elegimos este lugar por el hype que tiene en sitios web para viajeros, pero nos decepcionó.

El segundo dia desayuné en un curioso y sencillo local, se trata de la Posada y Restaurant “Yuri” ubicado en la playa, donde por la mañana servían paquetes de desayunos y el resto del día lo clásico que sirven los changarrillos playeros: cóctel de camarón, ceviche, cocos preparados etc. En el desayuno, pedí lo que califico como los mejores huevos rancheros de mi vida: perfectamente mojaditos en una deliciosa salsa de jitomate con guajillo y chile ancho. La yema, ni muy cocida ni muy cruda. Perfectos. Además me sirvieron un DELICIOSO café negro, que obviamente era café pluma proveniente de los altos de Oaxaca: para el oaxaqueño, un simple café, para el chilango, una delicia gourmet. Por si fuera poco, el paquete incluye también un vaso grande de jugo de naranja recién exprimido y una hermosa vista a la playa, todo por $40. Los cuarenta pesitos mejor invertidos de mi vida.

Posada y Restaurante Yuri.  (Obtenido de: www.facebook.com/mazunteposadayrestauranteyuri)
Posada y Restaurante Yuri.
(Obtenido de: http://www.facebook.com/mazunteposadayrestauranteyuri)

Ese mismo día, después de mis actividades playeras, me dirigí a San Agustinillo, una playa ubicada a escasos 800 mts. de la playa de Mazunte. En este lugar, visitamos una pizzería que nos recomendaron ampliamente y de la cual, también ya habíamos leído referencias en la web. Se trata de “La Termita”, un hermoso local italoargentino con terraza y vista al mar. Aquí, pedimos una pizza grande y un par de cervezas, sin dejar de asombrarnos de lo barata que es la comida en Oaxaca. La pizza, deliciosa. Masa crujiente y delgada, preparada al momento en horno de leña. La salsa de tomate es delicada, tiene una proporción adecuada de queso e ingredientes de primera calidad. Una parada obligada cuando se visita Mazunte y/o San Agustinillo.

La Termita (Obtenido de: http://www.booking.com/hotel/mx/posada-y-pizzeria-la-termita)
La Termita
(Obtenido de: http://www.booking.com/hotel/mx/posada-y-pizzeria-la-termita)
Pizzas al horno de leña en La Termita. (Obtenido de: NY Times Travel. Mexico´s Costa Chica)
Pizzas al horno de leña en La Termita.
(Obtenido de: NY Times Travel. Mexico´s Costa Chica)

Para el tercer día, llego el de”clímax culinario”. Como buena capitalina, tenia desde meses previos, la romántica ilusión chilanga de disfrutar de un abundante cóctel de camarones junto a la playa. Mi sueño se cumplió y se superaron mis expectativas (significativamente). Nuestros estimados amigos Patricia y Raúl, residentes de Pochutla, nos llevaron a la playa Agua Blanca. Se trata de una hermosa playa frecuentada únicamente por locales y conocedores. Aquí, comimos en uno de los restaurantes que bordean esta playa, “El restaurant de Doña Marce”. No solo pude disfrutar de un delicioso y bien preparado cóctel de camarones, sino también, comí por primera vez ostiones crudos y en su concha, sin más que salsa “Buffalo” y recién sacados del mar (ver foto abajo). Además, pedí lo que sospecho que ha sido la mojarra a la diabla más rica de mi vida: el adobo, delicioso, ni muy dulce, ni muy picante, simplemente como debieran ser todos los adobos a la diabla. El precio no lo creerían, como toda la comida en Oaxaca: deliciosa y barata, y con el plus de estar ubicado en una hermosa playa alejada del bullicio turístico.

Restaurante de Doña Marce. Playa Agua Blanca.  (Foto por: Liliana Muñetón. Nov. 2014)
Restaurante de Doña Marce. Playa Agua Blanca.
(Foto por: Liliana Muñetón. Nov. 2014)
Pescador de Ostiones. Restaurante de Doña Marce. Playa Agua Blanca.  (Foto por: Liliana Muñetón. Nov. 2014)
Pescador de Ostiones. Restaurante de Doña Marce. Playa Agua Blanca.
(Foto por: Liliana Muñetón. Nov. 2014)

Antes de regresar, visitamos el mercado de Pochutla. Recomiendo que se den una vuelta, de preferencia con alguien que conozca los productos locales. Nosotras probamos una especie de mazorca pequeña, fibrosa y amarga llamada soyamicha. Además, comimos tamales de iguana y compramos delicioso mole en un local de chiles y semillas.

Local de chiles y semillas. Mercado de Pochutla. (Foto por: Adriana Vázquez. Nov. 2014)
Local de chiles y semillas. Mercado de Pochutla. (Foto por: Adriana Vázquez. Nov. 2014)

En resumen, si usted no conoce Oaxaca, lo lamento por usted. Deje lo que esta haciendo ahora mismo y vaya a visitar este paraíso, antes de que la guerra, la contaminación o el turismo depredador lo destruyan, dejando solo la opción de conocerlo en postales.

Johnny Rockets: Un rock & roll lleno de sabor

Por: Christopher Déciga
@cdeciga

Enclavado en uno de los seis edificios que conforman el centro comercial Galerías Insurgentes, encontramos un lugar perdido en el tiempo donde los años 50 y 60 siguen viviendo en cada decoración de sus instalaciones.

Al llegar, podemos encontrar al personal con uniforme de la época con una sonrisa en sus rostros, dispuestos a ofrecerte las delicias que preparan a la vieja usanza, con productos de primera calidad, los cuales se notan en su olor y sabor.

El servicio en mesa es adecuado y rápido, sin embargo, pierden un poco el control conforme pasan las horas y el lugar se llena de comensales listos para degustar sus especialidades.

Los detalles de época actúan como una máquina del tiempo que te transporta a los años 50
Los detalles de época actúan como una máquina del tiempo que te transporta a los años 50

La visita de este gastronauta comienza con el clásico “1/2 y 1/2”, el cual consiste en una orden mista de papas fritas y aros de cebolla. El sabor es espectacular, crujientes y perfectamente dorados de principio a fin.

Crujiente perfección en cada mordida
Crujiente perfección en cada mordida

En cuanto a bebidas, la opción es un flotante de cerveza de raíz con helado de vainilla; sí desean algo más tradicional, la malteada de vainilla y chocolate es la mejor elección posible.

La perfecta fusión de sabores para refrescarse
La perfecta fusión de sabores para refrescarse

Las hamburguesas son la joya de la corona de este lugar, la mejor de todas es la double bacon cheddar burger, la cual contiene una fantástica y generosa porción de carne a la parrilla perfectamente cocinada y aderezada, tocino doradito y crujiente, queso cheddar, lechuga, jitomate y cebolla morada; una verdadera sinfonía de sabor que te invita a dar la siguiente mordida hasta llegar al fin.

La mejor hamburguesa de la Ciudad de México sin lugar a dudas
La mejor hamburguesa de la Ciudad de México sin lugar a dudas

La calidad de sus productos es excepcionalmente perfecta y destaca la preparación siempre precisa de sus alimentos.

Los precios son accesibles, una comida con entrada, bebidas y hamburguesa ronda los $ 250 en por persona en promedio.

Completamente recomendable, no se arrepentirán de bailar este Rock & Roll de sabor a los años 50.

Johnny Rockets Insurgentes
Parroquia 179 Local 353 Col. Del Valle
Tel. 56278491 
http://www.johnnyrocketsmexico.com

Café Ruta de la Seda: un tesoro escondido en Coyoacán.

Por: Liliana Muñetón R.
@lucha_maranon

Café Ruta de la Seda es un pequeño café de Coyoacán. Alejado del bullicio de la zona del kiosco y la Plaza Hidalgo y sin ser un cliché coyoacanezco, como el rico pero ya muy gastado Jarocho. En definitiva, un lugar obligado para todo aquel que visita Coyoacán.

Fundado hace 6 años comenzó por ser un lujo sencillo, conocido solo por los lugareños. Con el paso de los años, propios y extraños lo fueron adoptando, ya fuera para saborear su deliciosa panadería y pastelería, para desayunar, o simplemente para tomar café mientras disfrutaban de un libro en la terraza.

El concepto es de lo más destacable del lugar: una cafetería orgánica, donde la panadería y pastelería con opciones clásicas, reinterpretaciones de los clásicos y recetas veganas predominan, complementado con la cocina salada, que es una mezcla ecléctica con sabores de inspiración europea y Medio Oriente. Ofrece también café orgánico de calidad junto con una amplia gama de infusiones y tisanas provenientes de Asia Oriental, Occidental y África. Todo lo anterior a precios realmente justos y accesibles para el consumidor.

Café Ruta de la Seda, se define a si misma en su página de internet como Ecopâtisserie (Ecopastelería) y su compromiso con la sustentabilidad y el comercio justo son claves en el desarrollo del proyecto. En su página de Facebook, he podido observar a lo largo de los años, como nos antojan con sus recetas recién hechas a base de productos locales cultivados por agricultores independientes.

Me entusiasma tomar café y pastel en “Ruta”, como le decimos quienes vamos con frecuencia, porque las elecciones de recetas de pastelería y el cuidado que ponen los panaderos y pasteleros en cada pieza son realmente excepcionales. Entre las opciones de pasteles, que varían dependiendo de la disponibilidad por temporadas de cosecha, está mi favorito: el pastel Kyoto, que es un delicioso pastel con bizcocho y betún de té verde.

1519924_10152188716544222_7864465_o
Pastel Kyoto
Obtenido de: https://www.facebook.com/rutadelaseda/photos/pb.136354159221.-2207520000.1415491549./10152188716544222

Otro clásico del lugar e igualmente delicioso es el pastel Spleen, un bizcocho de vainilla perfumado con lavanda, o el Rosa Persa, una exótica combinación de bizcocho suave de cardamomo relleno de jalea de rosas y betún de vainilla perfumado con azafrán y agua de rosas. También podrán encontrar, en tiempos de calor, una deliciosa receta llamada Mi Habana el cual es un fresco y esponjoso bizcocho de coco con ron, cubierto con un suntuoso betún de coco y terminado con hojuelas de coco seco. Para los amantes del chocolate está el Gianduia, con avellana. Para desayunar o para los amantes del pan dulce, todo el año hay una selección diversa de brioches y tartas que varían según la semana y época del año.

485513_10151593366599222_429171081_n
Pastel Rosa Persa
Obtenido de: https://www.facebook.com/rutadelaseda/photos/pb.136354159221.-2207520000.1415490063./10151593366599222

Para acompañar recomiendo mucho el chai latte, que es delicioso y muy perfumado, o el té rooibos, para los que buscan sabores más puros. Para refrescarse, recomiendo el lassi, una bebida de origen hindú a base de yogurth y cardamomo o el freshgingerbeer que es una deliciosa suerte de limonada mineral perfumada con jengibre fresco rallado.

Por último, en cuanto a las opciones saladas, recomiendo el sandwich Clásico, que se sirve en pan campesino y está relleno de queso panela a la plancha, dátil y nueces o el tartine de higo, que se sirve en pan de higo y está relleno de queso reblochon, jamón serrano y arúgula. Otro imperdible son los deliciosos quiches que varían según el día y la temporada, pueden estar rellenos de carnes frías o vegetales y se sirven acompañados de fresca ensalada acompañadas de exóticas vinagretas.

47952_432611774221_7780555_n
Quiche del día
Obtenido de: https://www.facebook.com/rutadelaseda/photos/a.472694639221.256726.136354159221/432611774221

Como recomendación, les aclaro que por lo delicioso y original del concepto, en ocasiones el lugar, de por sí pequeño, se abarrota. Si llegan a ir un sábado por la tarde, ármense de paciencia, que lo bueno siempre cuesta. Afortunadamente, si son muy desesperados, existe la opción de pedir los alimentos para llevar, así como de ordenar pasteles enteros sobre pedido.

Café Ruta de la Seda Coyoacán
Aurora 1, esq. Pino, Barrio de Sta. Catarina
Horario: Lun. a dom. de 8 a 22 h

Sucursal Mercado Roma
Lun. a dom. de 10 a 18 h
Querétaro 225, Local 52, Col. Roma Norte

Consumo aproximado: $100 – $150

Sitio web: http://www.caferutadelaseda.com

Facebook: http://www.facebook.com/rutadelaseda

Twitter: https://twitter.com/CafeRutaSeda

AZUL HISTÓRICO “La fresca propuesta mexicana en el Centro Histórico”

AZUL HISTÓRICO

“La fresca propuesta mexicana en el Centro Histórico”

Por Christopher Déciga

@cdeciga

Hoy visité la propuesta gastronómica del chef Ricardo Muñóz Zurita en el centro de nuestra capital; se trata de Azul Histórico, donde la maravilla arquitectonica de una casona del siglo XVII y la fusión con metales, árboles y modernidad, crean un ambiente increible e íntimo.

Fuente: http://www.azulrestaurantes.com

La propuesta ofrecida es una fusión de la comida tradicional mexicana donde la modernidad no se encuentra peleada con nuevos sabores e incorporaciones de los nuevos chefs que buscan enaltecer los sabores de México.

Desde la llegada, puede detectarse el aroma de los alimentos preparados al momento, que invita a sentarse y disfrutar de una tarde fantástica.

Fuente: http://www.azulrestaurantes.com

Sus tiempos de atención inicial, es decir, desde que se toma asiento hasta que el mesero se acerca a la mesa es de 18 minutos. El principal problema de su servicio radica en el desinterés de los meseros en mantenerse al pendiente del comensal y dejar tiempos muertos entre alimentos que podrían ser cubiertos mediante sugerencias del menú o explicar el concepto a los clientes nuevos o extranjeros que se hospedan en el Downtown Hotel.

Con respecto a los alimentos, su tiempo de espera es adecuado, alrededor de 50 minutos que pueden ser bien aprovechados en una plática con los amigos o la familia. Su carta es clara, con precios accesibles considerando que se trata de un restaurante de gama media-alta.

Como entrada, recomiendo el salpicón de venado, el cual es preparado con jitomate cherry, rabano, cebolla morada y una exquisita vinagreta que realza el sabor y textura del venado para ligarlo con los demás ingredientes en una sinfonía perfecta. No olviden revisar la propuesta mensual del chef invitado, siempre encontrarán alimentos tradicionales de los diferentes estados de la república con una fusión moderna y fresca.

Para quienes decidan elegir una sopa, la opción es la crema de flor de calabaza, la cual se presenta con una suavidad sublime, con un sabor equilibrado y perfecto.

Fuente: http://www.azulrestaurantes.com

Sí buscamos una ensalada, la joya principal del menú es la de pera con queso roquefort, donde una fresca combinación de lechugas, pera roja y amarilla con una vinagreta acompañada con nuez de la India hacen de ella una verdadera delicia para el paladar.

La variedad de platos fuertes es adecuada, donde una podemos encontrar res, cerdo, venado, pollo y pavo. La sugerencia por excelencia son los buñuelos rellenos de pato bañados en mole negro.

Fuente: http://www.azulrestaurantes.com

Este platillo merece una mención especial por las texturas que incorporan a cada bocado, permitiendo un equilibrio preciso para lograr que el pato maride perfectamente con el mole negro.

En el mole podemos notar las expertas manos del chef y una receta muy cuidada e inclusive ancestral, donde cada ingrediente se encuentra en la proporción exacta para brindar una experiencia fantástica.

Por último y no menos importante, encontramos al postre, donde una variada y deliciosa propuesta nos brinda una selección deliciosa donde destaca su mil hojas de elote.

Los sabores del elote y la crema montada se entrelazan en el paladar con la acidez moderada de los frutos rojos que acompañan al postre. La mejor opción para acompañarlo es un lungo.

Azul Histórico

Isabel la Católica 30, Centro Histórico, 06000 Ciudad de México, D.F.

Costo aproximado:

$600 pp

Sitio Web:

http://azulrestaurantes.com